Urbandóxa

1 Enero 2008

Año nuevo… ¿rutina de siempre?

Archivado en: General — Nano @ 13:10

"Año Nuevo, vida nueva" reza el refrán de mayor alocución en las últimas festividades. Pero nada tan alejado de la realidad. Lejos de dejar atrás toda "vida vieja", la rutina parece que se refuerza a sus niveles máximos a partir del 2 de Enero. Intensivas horas de gimnasio, sobredosis de cinta y horas extra en bicicleta fija, para ahogar la culpa de dos semanas de delirio culinario. Mientras corrés en la cinta pensás, sacás calculos fríamente matemáticos: "me comí dos turrones, un poco de Mantecol. pan dulce, ensalada rusa, lechón, cordero, pollo relleno, chocolate, etc, etc". Afligido, te das cuenta que no te alcanza la semana arriba de la cinta y/o bicicleta para deshacerte de la enorme cantidad de calorías ingeridas en las fiestas. Así pues, decidís comenzar una dieta, te decís "hay que purgar todo; año nuevo, hábitos nuevos" y los primeros días del año te flagelas estrictamente a ensaladas, hasta que desistís y volvés a la normalidad (es decir, le das a lo primero que hay en la heladera)

Y esto, es solo un aspecto del problema: ¡nada de vida nueva!, el cambio de año comienza a delatar aquello que dejaste incompleto el año anterior: por empezar, todo ese trabajo que dejaste sin hacer, precisamente porque te ocupaste de las fiestas: 24 y 31 "no trabaja nadie, yo tampoco". Así los primeros sábados y domingos del año, tal vez te veas trabajando como nunca para cumplir con todo. A olvidarse, de la playa, del sol, de las olas y el viento sucundum sucundum… por dos motivos: el primero, es que seguramente te quedes adentro trabajando para terminar con todo lo que no hiciste los 365 días del 2007 (si tenés suerte, con aire acondicionado), y la otra es porque cuando quieras aprovechar el poco sol que le queda al día, te vas a internar al Gym, para recuperar el tiempo perdido y las adiposidades ganadas en las últimas fiestas. "Bueno, el verano es largo" dijo mi jefe. Sí, en Miami, porque lo que es acá, nunca se sabe, salís de tu casa con 35°C a la sombra, y volvés abajo de una tormenta infernal, y con -2°C.

Económicamente ni hablar… si sos de los que (con suerte) cobraron el aguinaldo antes de las fiestas, me imagino el panorama: " y le compré los regalos a mis sobrinos, ya mis primos, y a mis viejos; entonces a mis hermanos algo le tenía que comprar. Y también compré el Champán, los espumantes, el Fresita, porque en mi casa, no saben comprar bebida. Ah y me compré un arbolito nuevo, con unas luces bárbaras, me ocupa la mitad del living, pero queda imponente, igualito a los de NYC.

Ah y me compré un pantalón, y zapatos para que combinen, y una chomba, y una camisa para año nuevo. Ah, y un disfraz de Papá Noel, para que se ponga mi tío. Pero no se lo quiso poner, así que ahí está, sin estrenar.

Seguro te quedaste seco… "No, compré todo con tarjeta en 240 re cómodas cuotas. Con el efectivo me fui el fin de semana sandwich a Mardel. Pero me aburrí, porque estaba desolada Mar del Plata, y un clima espantoso, así que fui al Casino, y no gané nada, pero la pasé bomba."

En fin. Supongo que todos hicimos y recibimos las correspondientes salutaciones por el nuevo año. Y en estos casos siempre está el que pregunta: ¿Cual es tu balance de este 2007? Y ahí me sorprendo ¿Había que hacer balance? Vivo haciendo balances, mi trabajo consiste en hacer balances. sumas, restas, conciliaciones, inventarios, transacciones ¿da o no da? ¿Como salió el promedio?… lo que menos quiero el 31 de diciembre es seguir con los balances.

Y en efecto, en lugar de balances, prefiero los proyectos: creo que hay que mirar adelante, y proyectar; y si es cierto que "año nuevo, vida nueva" habrá que proyectar a lo grande, porque las cosas, no cambian por sí solas. Claro que no digo "borrón y cuenta nueva". A todos nos puede pasar que nos quedan cosas "en el tintero" del 2007, y tal vez no sería mala idea llevarlas a cabo en el 2008. Pero también es cierto que el comienzo de un nuevo año se presta a proponerse metas, sino también a planear, planificar, que en definitiva, es el primer paso para concretar.

Más que balances, o balanzas (para los que sufren por los excesos), para mí, creo que es el momento propicio para ponernos en marcha en dirección a lo planeado. Si queremos realmente una "vida nueva", la única forma de conseguirlo es "laburando" sobre ello, trabajando esas ideas una y otra vez, y una vez moldeadas ponerle trabajo y esfuerzo para alcanzar el objetivo.

 

 

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