Para seguir el ejemplo

Sin dudas, hay varias personalidades conocidas y mediáticas que suelen ser como íconos, y hasta representantes del colectivo homosexual. Estás personalidades (que las hay de todos las más variadas profesiones, a las más coloridas actitudes, y para todos los gustos) contribuyen a construir (según mi opinión) una imagen pública y generalizada de las sexualidades diferentes. Nombres hay a montones, claro, pero no todos favorecen a plasmar una imagen completa y veraz de lo que realmente es ser “diferente”. Así, yo distingo de estas personalidades, aquellos que construyen una imagen positiva (o al menos, eso pretenden) y aquellos que destruyen la imagen o las imágenes de las sexualidades diferentes, dando lugar a la discriminación, y contribuyendo a demarcar de manera más fuerte la línea que divide lo normal de lo anormal, lo bueno de lo malo, etc., división tajante que aún sigue vigente.
Hace pocos días, el diseñador Roberto Piazza realizó junto con la INADI, un espectáculo de moda y arte en defensa de la discriminación en todas sus variantes. Y esto no es una noticia menor, aunque desde los medios de comunicación “tradicionales” no se le ha dado la difusión que se merecía. Si alguien se tomó el trabajo de ver un poco del evento, no solo era un mensaje de no discriminación a las sexualidades diferentes sino a todo tipo de discriminación.
Y en este punto creo que es preciso rescatar que una personalidad de la talla de Piazza (más allá de simpatías o antipatías que cualquiera, razonablemente, pueda tener con respecto a él) genere un espacio de revalorización de todos los sectores marginados por la discriminación, debe ser tenido en cuenta como un ejemplo a seguir: la discriminación es un fantasma que nos persigue de cerca, en todos los ámbitos de la vida cotidiana, y también en diferentes direcciones: se discrimina por orientación sexual, por nacionalidad de origen, por edad, por anatomía; se discrimina por tantas cosas, que en definitiva, la lucha por el derecho a no ser marginado y excluido debe ser de todos esos sectores, y no de uno solo.
No quería dejar pasar la oportunidad de postear sobre este evento porque, personalmente, sostengo que es una cuestión digna de poner expresamente manifiesta. Creo que estas son las actitudes que pueden llamarnos la atención para reflexionar acerca de cómo construir una sociedad más justa, igualitaria e integrada.
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