La consulta.

Tengo un amigo que es transexual, le hicieron un cambio de sexo y ahora él se asume mujer, pero a mi se me dificulta tratarlo como él quiere, que es en femenino. ¿Puede ayudarme con esto?

Javier.

La respuesta

Muchas gracias por preguntar pero en especial por crear este espacio para mejorar las relaciones y construir el respeto, la tolerancia y la solidaridad.
Muchas veces ofendemos sin querer, pero realmente vulneramos por dar razones: transfobia e ignorancia, cuando no es que suman las dos; en este caso la violencia ejercida es mucho mayor. No dejas claro cuál es tu caso, pero por el interés en conocer, prefiero creer que es lo segundo.
La transfobia nos impide aceptar que los seres humanos son dinámicos y que su identidad sexual y la identidad de género, no solo no son fijas en ningún ser humano, sino que además en algunos tránsitos identitarios el cuerpo y el género determinan las identidades que algunos(as) construyen para sí.
La identidad de sexo no solo hace referencia a la condición biológica del ser humano ya que es una construcción particular bio-psico-socio-cultural. También tenemos una identidad social de sexo, que es aquella que otros ponen en nosotros.
Durante mucho tiempo se creyó que una persona era hombre porque tenía una anatomía de macho en la especie, condiciones biológicas que le confieren una función específica en la reproducción de la especie.
En la medida en que los/las seres humanos rompen con el esquema de sujetos/as reproductores/as, se le da énfasis a lo emocional y se incrementa la posibilidad de, por medio de cirugías, aplicación de hormonas, maquillajes, uso de vestuario y accesorios, transformar el cuerpo o su apariencia y acondicionarlo a aquello que se desea tener; el concepto de sexo cambia en lo social y en lo cultural, y obliga a la modificación de la norma legal.
El sexo ya no es necesariamente biológicamente natural, sino que puede igualmente ser aquello que se obtiene por medio de un proceso de reasignación sexual. El sexo biológico no se puede cambiar, pero es susceptible de ser transformado; como sucede en el caso de personas transexuales y también, por ejemplo, de hombres que por medio de ejercicio físico y/o con el uso de algunos medicamentos incrementan el volumen de sus músculos.
Hay un sexo emocional, que es aquel que la persona construye para sí al pensarse hombre o mujer. Este está muy relacionado con la identidad de género, es decir con la identidad como ser masculino o femenino. El cuerpo físico se acondiciona a aquello que pensamos es el cuerpo de la masculinidad o de la feminidad. Las personas transexuales, son personas que han transitado en su identidad de género hacia el género que no se corresponde con el cuerpo biológico con el que han nacido y asumen que ese nuevo genero es el que realmente les corresponde y que su cuerpo debe ser acomodado a su nueva condición emocional.
Una persona no requiere de cambios quirúrgicos para construir su identidad de sexo, se es mujer, como en el caso de la persona a la que llamas “amigo”, porque ella se autodetermina así y no porque haya pasado por cambios quirúrgicos o tratamientos médicos.
Transformar tu relación con ella no es posible mientras tú no cambies tu manera de pensar y la aceptes como lo que realmente es. Es importante que tengas claro que ella ante todo es persona más que transexual, porque es con la persona con quien tú te comunicas. Ella técnica y vivencialmente es una persona mujer transexual. Como mujer debe ser tratada en el género que le corresponde que es el femenino.
No es correcto hablar de “cambio de sexo”, porque no se puede cambiar la estructura genética básica que lo determina, lo que cambia es la imagen exterior de la persona en un “proceso de reasignación de sexo”, en el que el apoyo emocional es fundamental para liminar la incoherente disyunción que existía entre mente y cuerpo.
Evidentemente es difícil cambiar la representación mental que tenemos sobre las personas y por eso utilizas tu antigua representación masculina del hombre que fue, para comunicarse con el hecho real que es ella. Debes cambiar tu representación para poder cambiar la comunicación.  Hacerlo no es tan complicado, un buen ejercicio es que estando solo, la visualices con su figura actual y con esa imagen en mente, le hables haciendo conciencia de que es a una mujer con quien te comunicas, como tu cerebro sabe que a las mujeres se les habla en femenino entonces fluirá mas fácilmente el lenguaje en este género.
Se sincero con ella, háblale de tus dificultades, ella se sentirá mas cómoda porque reconoce dicha dificultad y esto es mucho menos molesto y violento que tener que oír algo que parece ser una demostración de rechazo e incluso de transfobia. Cunado le hables, si te equivocas; oblígate a construir nuevamente la frase, pero haciéndolo esta vez en femenino. Este ejercicio vivencial es uno de los más efectivos pero a su vez una demostración respetuosa del afecto que sientes por ella, que es el que te lleva a hacer esta consulta.
Si no fueras un buen amigo no te hubieras molestado en preguntar, adelante con esta amistad y enriquécete de esta nueva experiencia de convivencia solidaria, porque con la apertura mental que logres se transformarán las demás relaciones que establezcas con otras personas.